domingo, marzo 15

MESA REDONDA. SOY INMIGRANTE: MIS DERECHOS NO ESTÁN DE OFERTA




"SOY INMIGRANTE: MIS DERECHOS NO ESTÁN DE OFERTA"

La reforma de la Ley de Extranjería, la Ley de Asilo y el Código Penal

Jueves, 19 de marzo, 19.30 horas.
Aula Escalonada, Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo.
C./ San Francisco, Oviedo

Intervienen:
  • Pilar Quintana. Asturias Acoge.
  • Carme Prado. SOS-Racismo Asturias.
  • Eduardo Romero. Asociación Cambalache.
  • Javier González Vega. Universidad de Oviedo.
  • Francisco Javier Fernández. Amnistía Internacional Asturias (moderador).
    Ante las próximas reformas de la Ley de Asilo, Ley de Extranjería y Código Penal, Amnistía Internacional quiere recordar al Gobierno Español sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos. Además, el contexto actual de crisis económica no puede servir para justificar un recorte en los derechos y garantías de las personas inmigrantes o solicitantes de protección internacional (asilo u otras formas de protección) en territorio español. Por el contrario, es obligación del Gobierno Español garantizar sus derechos, así como adoptar las medidas necesarias contra la discriminación, el racismo y la xenofobia que puedan derivarse de esta situación.

    Representantes de las principales asociaciones asturianas que trabajan por los derechos de las personas inmigrantes, junto al catedrático de derecho internacional, Javier González Vega, y Amnistía Internacional analizarán las repercusiones de estos cambios sobre la población inmigrante en Asturias.

Logotipo Amnistía Internacional
www.es.amnesty.org/asturias






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Colectivo SocialyJusticia

sábado, marzo 14

Conflicto y respuesta educativa

K. A. - San Sebastián - 13/03/2009

 
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La situación causada por la falta de una solución adecuada al problema de los menores extranjeros no acompañados supone un cóctel explosivo cuyo foco va saltándo de provincia en provincia. Las diputaciones, encargadas de su tutela y garante del cumplimiento de los derechos de los jóvenes, se ven desbordadas por la llegada de unos muchachos a los que las instituciones, a todos los niveles, no saben si tratar como inmigrantes o como menores.

La noticia en otros webs

Los educadores recalcan que no basta con darles comida y techo

Llegan desorientados a la península, en busca de una vida que su país de origen no puede darles (cerca del 80% proviene de Marruecos). En Euskadi, los entes forales afirman estar desbordados ante la situación. Destacan que es injusto que las comunidades autónomas que ponen recursos para afrontar el problema sean las que finalmente deban afrontarlo solas, mientras otras se resisten a habilitar centros para estos chavales sabiendo que ello crearía un efecto llamada que terminaría desbordándolas. Ya han hecho varios llamamientos para que el Gobierno central tome cartas en el asunto, pero éste responde que no puede obligar a otras comunidades a acogerles sin cambiar la ley. La competencia es exclusivamente de las comunidades autónomas y de las diputaciones en el caso vasco.

No es la primera vez que la justicia se interesa por esta cuestión. En Álava, por ejemplo, la Fiscalía tuvo que intervenir ante las deficientes condiciones que se estaban registrando en el centro Zabaltzen de Vitoria. Muchos de ellos tenían que dormir en esterillas en el suelo ante la masificación del centro.

Todo es confuso al acercarse al problema. Las instituciones se amparan en que son menores para no informar en detalle sobre lo que ocurre en los centros. A su vez, se ha creado una alarma social que asocia a estos jóvenes con la delincuencia y que estigmatiza a todo el colectivo por la actitud de los más violentos.

En Guipúzcoa, la fiscalía ha constatado un importante aumento en el numero de delitos cometidos por menores en este territorio, que el Ministerio Público vincula al incremento de población y especialmente "a la llegada masiva de menores extranjeros de origen magrebí con graves carencias", según consta en su memoria de 2008, informa la agencia Efe. Las diligencias preliminares incoadas en esa provincia contra menores el año pasado ascendieron a 1.137, un 28% más que en 2007. El Ministerio Público afirma que su difícil integración "se traduce en la formación de grupos cuyos componentes presentan como denominador común la práctica de conductas violentas o delictivas".

Los educadores que trabajan con ellos recalcan que no siempre es una cuestión de recursos la que causa el fracaso de cada intento, sino el hecho de que se sigue dando un enfoque casi humanitario a la acogida de estos jóvenes -darles comida y techo- en lugar de ofrecer una respuesta educativa adecuada e unificada para que puedan conseguir lo que quieren: los papeles, un trabajo y una vida mejor
http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/Conflicto/respuesta/educativa/elpepuespvas/20090313elpvas_2/Tes

SOS Racismo y educadores censuran los centros "disuasivos" para menores

Guipúzcoa responderá en las Juntas a las denuncias de los inmigrantes de Deba

KARIM ASRY - San Sebastián - 14/03/2009

 
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La ONG SOS Racismo y varios educadores con amplia experiencia en los centros para menores inmigrantes de Guipúzcoa critican que la Diputación, aprovechando la reorganización de sus servicios de acogida realizada tras el cierre del centro de Tolosa, haya creado un perfil de centro "disuasivo", en el que los menores considerados irrecuperables son privados de recursos para empujarles a marcharse a otras comunidades autónomas. El centro de Deba, en el que varios menores han denunciado al juez supuestos malos tratos, sería uno de ellos. En paralelo, se han habilitado centros de acogida como el de Martutene, donde, al parecer, se da a los menores un trato completamente distinto con más recursos.

La ONG sostiene que los maltratos denunciados no son casos aislados

La Diputación anunció ayer que su responsable de Política Social, Maite Etxaniz, comparecerá de forma urgente a petición propia en las Juntas Generales para explicar en detalle el programa especializado de emergencia para menores extranjeros no acompañados, después de que EL PAÍS publicase ayer que dos grupos de menores enviados al centro de Deba han denunciado en un juzgado donostiarra y ante la Fiscalía de Menores casos de supuesto maltrato y abandono.

SOS Racismo y los educadores sostienen que la Diputación está tratando deliberadamente mal a estos jóvenes para acabar con el efecto llamada que les lleva a la provincia. "Sabemos de forma cierta que estos sucesos no son casos aislados, sino que responden a unas directrices encaminadas a privar el acceso de estos menores a los recursos educativos para que no se arraiguen", sostiene SOS Racismo, que se queja de que la institución foral les acusó de desestabilizar el sistema al cuestionar su nuevo modelo. La ONG afirma tener constancia de que, tanto en el centro de Zarautz -ya cerrado-, como en los de Deba y Lastur, se presiona a los menores para que firmen un documento de alta voluntaria. La ONG asegura tener indicios de que se les está entregando dinero para que se vayan a otras comunidades autónomas. La Diputación de Guipúzcoa ha reconocido en varias ocasiones que se halla "desbordada" ante la llegada masiva de menores del norte de África (el 80% procede de Marruecos).

Un grupo de ex educadores del centro de Tolosa, del que provenían muchos de los menores llevados al de Deba, explica algo similar: "Aprovechando el cierre de los recursos antiguos y la apertura de los nuevos, han querido hacer limpieza". Inciden estos ex educadores en la impotencia que sienten al ver cómo todos los esfuerzos realizados caen por tierra cada vez que un menor se fuga.

La Diputación no quiso responder a las preguntas de este periódico sobre las denuncias de los menores, alegando que la responsable de Política Social dará las pertinentes explicaciones en las Juntas. Etxaniz relatará "los pormenores de este nuevo programa, a quién va dirigido y cómo funciona", según un comunicado remitido ayer a los medios informativos. "El Departamento de Política Social pretende también salir al paso de las muchas falsedades e incongruencias que, con el único objetivo de denostar el citado programa y la actuación de los técnicos en la materia, se están transmitiendo de manera interesada y de modo irresponsable a través de diferentes medios de comunicación en los últimos días", concluye el texto.

La juntera de Ezker Batua, Arantza González, solicitó que los grupos tengan información "de primera mano" sobre lo sucedido en el centro de Deba. Aralar también pidió la comparecencia urgente de Etxaniz. La fiscalía no quiso aclarar ayer si abrirá diligencias por los hechos.

http://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/SOS/Racismo/educadores/censuran/centros/disuasivos/menores/elpepiesppvs/20090314elpvas_5/Tes


jueves, marzo 12

Son tambien nuestros menores



Del 9 al 21 de marzu nel Conceyu Abiertu,

Cai La Gascona 12, baxu-A, Uviéu de 19:00 a 21:00h

 
ESPOSICIÓN

 
SON TAMIÉN LOS NUESTROS MENORES

  


D'alcuerdu coles convicciones y valores de les nuestres sociedaes, l'ordenamientu llegal y los convenios internacionales suscritos encomienden a les Administraciones Públiques velar pol interés superior de los nenos/es y, no particular, tutelar los derechos d'aquéllos/es que se alcuentren nel nuestru territoriu ensin persona adulta que se faiga responsable d'ellos, contribuyendo asina a forxar la persona adulta del futuru.

Los menores estranxeros non acompañáos, ante too son nenos/es. La llei nun dexa duldes. Autóctonos o estranxeros, pero menores siempre. Hai que los protexer. Porque ye la nuestra responsabilidá. Porque SON TAMIÉN LOS NUESTROS MENORES.

 Per acio d'esta exposición que recueye semeyes y testimonios queremos acercate a esta nueva realidá: la sociedá d'anguaño ye multicultural y tenemos nuevos vecinos y vecines.

 Invitámoste a informate y saber lo que piensen, qué coses son les qu'echen de menos y por qué tan equí y cómo xuntos/es podemos construyir espacios de convivencia n'armonía.



miércoles, marzo 11

Tv2 Els nous catalans. Menors No Acompanyats a Catalunya. Diumenge 12 de


Diumenge, 12 de març a les 12:30 hores a La 2

"Els nous catalans" mostra la situació dels menors estrangers a Catalunya

els nous catalans tve catalunya 09.03.2009
Aquesta setmana "Els nous catalans" analitza la situació que viuen a casa nostra els menors estrangers no acompanyats, els anomenats "MENA". A Catalunya hi ha uns 700 menors, molts dels quals es troben sota la tutela de la Generalitat. A l'apartat culinari tastarem una bona "moqueca de peixe" brasilera mentre descobrim els secrets de la capoeira, el segon esport més practicat al Brasil, que també triomfa a Catalunya.

El reportatge titulat "Menors: la migració silenciosa", té com a protagonista a L'Anouar, un noi de 14 anys que en fa 3 que va deixar tot sol el Marroc amagat sota un camió per venir a viure a Catalunya. Des del centre d'acollida on s'està, somnia que algun dia serà arquitecte i podrà enviar diners als seus germans. És una esperança compartida per la majoria dels nens i adolescents que han emprès un viatge similar sense comptar amb l'ajuda de cap adult. Es calcula que a casa nostra hi ha uns 700 menors estrangers no acompanyats, dels quals 450 es troben sota la tutela de la Generalitat. Són els protagonistes d'una migració que va en augment i que reclama respostes i compromisos.
http://www.rtve.es/resources/jpg/0/0/1236599816300.jpg
______________________________________________________________________________ Col•lectiu DRARI دراري d'Investigació Acció Participativa pels Drets de l'Infant الجماعى DRARI دراري للبحوث التشاركيه العمل من اجل حقوق الطفل the Child General: DRARI.Col.lectiu.IAP.Drets.Infant@gmail.com
XARXA-RED-SAREA-XABACA : http://www.menoressolos.blogspot.com Per deixar de rebre correu escriu al remetent.Para dejar de recibir correo escribe al remitente

martes, marzo 10

Con los menores no se juega

Me refiero a que no se les puede tomar el pelo. Y menos, jugar con sus derechos. Leo en el periódico declaraciones de la Diputación que, ante la denuncia que hicimos desde SOS Racismo por el intento esperpéntico de puesta en marcha de un recurso de acogida para menores en Elgeta, la rechaza afirmando que "no se ha enviado ningún menor a Elgeta". Y se quedan tan anchos. Fueron enviados varios menores, que finalmente fueron derivados a otros recursos ante la imposibilidad de tenerlos allí, pese al empeño que puso en ello la empresa que gestiona el recurso. Si ésta es la forma habitual de proceder, negando lo que saben que es rigurosamente cierto, se explica lo que está pasando con la desatención de estos menores.

Hay también quien afirma en la prensa que creamos alarma social y que las cosas no están tan mal como las pintamos. Pues bien, cuando desde SOS Racismo hemos formulado esta denuncia, lo hemos hecho no sólo tras haber contrastado nuestra información, sino contando con las correspondientes posibilidades de demostrarlo. Y Diputación sabe que es así.

Y en lo que hace a crear alarma social. En SOS Racismo venimos trabajando hace tiempo con el conjunto de agentes implicados en la atención a estos menores, lo que nos permite conocer en detalle numerosos problemas y tratamos de contribuir, en la medida de nuestras posibilidades, a enderezarlos. Y no recurrimos, por sistema, a los medios de comunicación porque somos conscientes de la imagen que en ese terreno se ha creado. Hemos dado nuestra opinión cuando se nos ha solicitado o cuando en los medios se han formulado acusaciones y propuestas respecto a estos menores que, en nuestra opinión, no respetaban sus derechos o eran, simplemente, opiniones xenófobas. Pero la alarma social la genera, en primer lugar, la desatención de estos menores y los consiguientes problemas que ello genera y, en segundo lugar, por la proliferación de manifestaciones que tienen detrás una motivación xenófoba.

Dicho esto, es evidente que, en ocasiones, es obligado poner en conocimiento de la opinión pública determinadas actuaciones, puesto que da la sensación de que quienes las realizan creen tener total impunidad para ello.

Con la desatención a los menores están pasando muchas cosas. Muchas de ellas, de poner los pelos de punta, pero no son los medios de comunicación el lugar donde han de dirimirse. SOS Racismo siempre ha mostrado su disposición a colaborar, también con la Administración, en su solución. Pero nuestros requerimiento suelen encontrar poco eco en la misma.

Sólo quiero incidir aquí en una cuestión: la ampliación de recursos para atender a los menores se está haciendo en una dirección equivocada y está suponiendo un derroche de medios públicos. Para el actual ejercicio las Juntas Generales aumentaron significativamente el presupuesto y no se está consiguiendo una mejora suficiente de los servicios de atención a menores.

Se han ampliado recursos. Faltaría más. Y algunos de los que se han puesto en marcha funcionan razonablemente bien y están atendidos por profesionales cualificados y con experiencia. Muy bien. Lo valoramos muy positivamente. El problema es que son los menos. Una buena parte de los recursos que se están abriendo no están capacitados para atender la tarea educativa de la que son responsables. Los equipos educativos son muy débiles, sin experiencia y sin ningún respaldo para desarrollar su trabajo. Buena parte de las empresas que se contratan para ello, asumen una gestión de los centros más parecida al funcionamiento cuartelario del ordeno y mando que a la gestión de equipos de profesionales cuya opinión e implicación es absolutamente necesaria para la faena que se les exige. La sumisión de estas empresas (se supone que no lo hacen por filosofía propia, que ya sería el acabose) a ciertos dictados llevan a incumplir derechos fundamentales de los menores a su cargo y a tener su principal preocupación situada en la contención, como si estuviéramos hablando de los antiguos reformatorios.

Así las cosas, el fracaso está más que asegurado. La administración suele alegar lo difícil del perfil de parte de esos menores. Es como si el médico se queja de que sólo le llega gente enferma. También del rechazo que genera en muchos pueblos y barrios la apertura de un nuevo recurso. Cierto. Esa vieja dinámica, normalmente demagógica, y que funciona frente a cualquier servicio público previamente estigmatizado, ocurre con mucha frecuencia. Pero ahí está la labor orientadora de la administración. El caso es encontrar argumentos para evitar entrarle de cara a lo que no acaba de funcionar.

Lo hemos dicho y lo repetimos. Si en el diseño de nuevos recursos no cambia radicalmente el papel que juegan los equipos educativos, el fracaso está asegurado. Y ahora que se están reestructurando los servicios de atención a menores, sería el momento oportuno para enderezar el rumbo. Lamentablemente, tras seguirle la pista a lo que se ha puesto en marcha en los últimos meses, no podemos ser optimistas. Y no nos los podemos permitir. Ni por los chavales, ni por la sociedad, ni por los recursos dedicados.

Peio Aierba. Arrazakeria (SOS Racismo)

Fuente: Baladre

jueves, marzo 5

Internos del CIE de Málaga denuncian las "condiciones inhumanas"


oordinadora de Inmigrantes de Málaga (CIM-REDI)

La Coordinadora de Inmigrantes de Málaga (CIM) ha recibido una carta firmada por 42 internos en la que denuncian las condiciones inhumanas del CIE, desapariciones de dinero y objetos e insultos racistas permanentes por parte de los policías hacia los internos y sus familiares.

Los internos han asegurado a la Coordinadora de Inmigrantes de Málaga que en caso de que no mejoren las condiciones del CIE comenzarán una HUELGA DE HAMBRE INDEFINIDA.

La Coordinadora de Inmigrantes de Málaga teme que algunos de estos internos puedan ser expulsados por la protesta y continuará la campaña por el cierre definitivo del CIE de Capuchinos con la celebración de asambleas y una próxima manifestación el próximo mes de abril para exigir el cierre del CIE de Capuchinos y que no se construya ningún otro en la ciudad de Málaga.

Adjuntamos la trascripción de la carta elaborada por los internos.


Carta de los internos del Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Capuchinos — Málaga

Estimada Sra. Abogada de la Coordinadora de Inmigrantes de Málaga:

Nos dirigimos a usted para hacerle saber todo el trato que a nuestras personas nos hacen sufrir. Somos los internos del Centro de Internamiento de Málaga.

1 - Desde que llegamos ya sufrimos robos en nuestras pertenencias, así como en nuestras celdas, nos desaparecen todos los objetos de valor y hasta prendas de vestir, a nuestras maletas le tenemos que poner candados, porque desaparecen todo lo que es de su gusto.

2- El trato a nuestros familiares que vienen a visitarnos es inhumano ya que siempre tiene de esperar fuera de las instalaciones más de tres horas y luego no les dejan entrar a vernos porque ya es la hora de la cena.

3- Para comer y cenar tenemos que estar esperando en el patio, sin ningún techo para cubrirnos, por ello uno de nuestros compañeros sufrió un accidente en un día que estaba lloviendo y hacia muchísimo viento, el viento trajo una chapa que se callo en el patio cortándole la pierna pero no mutilando, menos mal que fue la pierna y no la cabeza, podría ser fatal.

4- El frío que pasamos todos es inhumano, ya que una vez el centro no está equipado con las instalaciones adecuado a un ser humano. Ya que en el ingreso se nos hacen entrega de dos mantas de verano y un par de sabanas y el cambio de sabanas se hacen cada quince días. Este centro carece de calefacción.

5- Las cabinas de teléfono nos quitan el dinero ya que para hablar tan sólo un minuto tenemos que echar dos euros y tenemos que hablar a gritos.

6- Comida. Una lucha interminable. La comida que nos dan a parte de escasa, carece de cualquier alimento incluso hay algunos de nosotros que nos quedamos sin comer cuando amos queja de ello nos dan una pan con dos lonchas de queso. Hemos llegado a pelearnos por la comida ya que es muy escasa.

7- En el patio sobrevivimos de forma inhumana ya que caminamos encima de nuestras propias heces y orinas, cuando vamos a los baños del patio estamos siendo grabados ya que carecen de puertas y techo, los lavabos no tienen ni grifos y los que tienen están rotos.

8- Médico tercermundista. El trato del médico es escaso ya que tienes fiebre y te dan la pastilla para el estómago. En mi persona sufrí una vejación parecida ya que estuve con vómitos, fiebre y una infección de garganta res días y al cuarto día fui atendido aún habido solicitado al médico que me atendiera y no lo hizo hasta el cuarto día.

9- Condiciones del comedor. Cuándo estamos comiendo la pintura se despega de las paredes por causa de la humedad y no tiene ventana alguna sólo hay rejas, la pintura que cae de las paredes a veces se cae en nuestros platos.

10- Preconcepto y racismo. Sufrimos todos los tipos de malos tratos así como una madre que viene a ver a su hijo todos los días y no la dejan entrar, así mismo el racismo que sufrimos por parte de la policía y funcionarios del estado, nos han llegado a decir "moro de mierda", "qué quieres negro" e incluso insultos a nuestros familiares como "que te lo dé tu hermana". Cuando nos dejan dinero nos quitan gran parte de ello y luego pedimos explicaciones y nadie sabe nada.

11- Inseguridad al afeitarnos. Las cuchillas que utilizamos para afeitarnos han sido utilizadas anteriormente por otros internos.

¿Esto es un centro de internamiento para extranjeros o qué?

La carta está firmada por 42 internos con Nombre y Apellido.

http://estrecho.indymedia.org/newswire/display/75524/index.php

RESPONSABILIDADES EN LOS CENTROS DE MENORES

Más de 3.800 euros al mes por niño

Enrique Martínez Reguera
Este educador, que lleva más de 40 años dedicado a revisar la pedagogía y 30 de intensa convivencia con niños y jóvenes marginados, denuncia la dejación de las instituciones del Estado.
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BENEFICIO. “·La pregunta es quién debería gestionarlo y no le dejan”

A los niños que están siendo víctimas de malos tratos en algunos centros de tutela, a buen seguro que les tendrá sin cuidado que quien les somete a violencia lo haga desde instancias públicas o privadas. Pero a quienes estamos convencidos de que el cuidado de los niños nos compete a todos, nos alarma de un modo especial el que la responsabilidad de esta violencia señale precisamente a quienes en nombre del Estado están llamados a impedirla. Sin ellos no habría sido posible ir consolidando año tras año tanta carga de impunidad. ¿En dónde andaba la Fiscalía y la judicatura del Estado para que tenga que venir la oficina del Defensor del Pueblo a recordarles sus obligaciones? ¿Acaso no existe en cada Comunidad Autónoma una entidad administrativa a quien compete el cuidado de estos niños? Ella es quien los recibe o incluso se los apropia por la fuerza, quien los distribuye por centros públicos o privados, quien debiera vigilar la gestión que le encomienda a esos centros e incluso quien los subvenciona en casi su totalidad con inexplicable desmesura.

Lo que más me sorprende en esta desdichada historia es lo desagradecidas que pueden llegar a ser las empresas que montan estos centros, sean públicas o privadas, precisamente con los niños que las abastecen: el cuidado de estos niños, en donde podrían estarles maltratando, aporta de media 3.800 euros chico/mes, y si se trata de un centro público, en torno a 9.000 euros. Los ciudadanos quedamos estupefactos al oír esas cifras, ¿qué no podría hacer cualquier familia o cualquier colectivo a pie de calle con sus niños, si mensualmente les tocara esa lotería? El problema está en el diseño político. El que la Administración trate de justificar lo que paga sólo puede ser un gesto más de complicidad e impunidad.

En el Foro Económico Mundial de Davos (1999) se propuso un Pacto Mundial entre los líderes empresariales y las máximas representaciones políticas, “con principios y valores compartidos, para darle cara humana al mercado global”. En nuestro país, en efecto, lo público y lo privado llevan demasiado tiempo compartiendo cosas. La proliferación de negocios-descomunales-sinafán- de-lucro y sin control efectivo es una prueba, la cara demasiado humana del mercado global. Estos días mucha gente se pregunta quién puede estar detrás de estos negocios embrutecedores, quién patrocina esta industria punitiva contra simples niños, qué mentalidad enfermiza les anima.

Pero a mí me parece que la pregunta imprescindible no es quién puede estar detrás, sino quién debería estar delante y no le dejan. Lo más común a cualquier delito es su voluntad de pasar desapercibido. Mientras en la actual coyuntura política estos niños no cuenten, por ley, con alguien de su propia gente interesada y comprometida en fiscalizar lo que hacen con sus hijos, los chavales jamás podrán librarse del maltrato que están padeciendo.

Fuente: Diagonal

La Policía registra a colectivos antirracistas (ASTURIAS)

05/03/2009 M.D.D. 

La Policía Nacional realizó ayer un registro a los integrantes de una docena de colectivos sociales y organizaciones políticas que acababan de dar una rueda de prensa, en la calle, para anunciar una convocatoria de movilizaciones contra el racismo.

En un principio, el encuentro con los medios de comunicación estaba convocado en la calle Doctor Casal, a las 12.30 horas, pero debido a la lluvia los organizadores decidieron trasladar la rueda de prensa unos metros más allá a la calle Nueve de Mayo, donde el centro comercial de Salesas, porque estaba techado. Ahí desplegaron una sábana con un montaje de papel y plástico, imitando a los manteros , dado que su campaña es crítica con la ley de extranjería, la actuación de la Policía Nacional y Local. Presentaron una manifestación el día 21, a las 13 horas, entre la estación de Renfe y la plaza del ayuntamiento contra el racismo.

Asimismo, también denunciaron la actuación policial contra los sin papeles y destacaron que desde la llegada del nuevo comisario jefe de la Policía Local de Oviedo, Agustín de Luis, se incrementó el despliegue de la Policía Local por la calle Doctor Casal y El Fontán contra la venta ambulante. Según los portavoces de estos colectivos de la Ruta contra el racismo existe una "persecución contra la venta ambulante" cuando, indicaron, la mayoría de las personas que venden en la calle es porque quedaron sin trabajo en la construcción y "no les queda otra alternativa para vivir".

Una vez finalizada la rueda de prensa y una vez que los periodistas abandonaron las inmediaciones, según explicaron los convocantes, "llegaron cuatro vehículos de Policía Nacional que nos pidieron la documentación y revisaron las bolsas y todo el material que teníamos sobre la campaña". Al preguntar el motivo, la respuesta fue textualmente, tal como indicó uno de los registrados: "Por órdenes de la superioridad".

Entre los colectivos que convocan esta nueva manifestación de la Ruta contra el racismo se encuentran Asturias Acoge, SOS Racismu, Cambalache, Colectivo Social y Justicia, Asociación Alambique, Comité de Solidaridad con América Latina, L´arcu la Vieya, Soldepaz Pachakuti, Partido Comunista de los Pueblos de España, Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda, Andecha Astur, Agrupación Local de Oviedo del Partido Comunista de Asturias.

http://www.lavozdeasturias.es/noticias/noticia.asp?pkid=479736#EnlaceComentarios

miércoles, marzo 4

Los menores indocumentados en Europa no acceden a sus derechos sociales

Lo dice la Plataforma para la Cooperación Internacional sobre Migrantes, que ha movilizado a sus entidades en Europa para analizar la situación: a los niños se les trata como a inmigrantes y no acceden a educación, sanidad ni vivienda.

Foto del informe Redacción (04/03/2009)
Como explican desde la Plataforma para la Cooperación Internacional sobre Migrantes (PICUM), la realidad de los menores indocumentados y su acceso a los derechos sociales en Europa es todavía muy desconocida, tanto si los menores están con sus familias como si están solos.

La principal conclusión a la que llega la investigación es que los niños y niñas tienen muchos problemas para acceder a servicios básicos y que “su estatus irregular respecto a su derecho de permanencia parece ser más importante que la obligación moral y jurídica de protección que el Estado debería tener hacia ellos porque son niños”.

Aunque el acceso a la educación no está denegado, dice la investigación, a la práctica existen “barreras” como que la escuela pida la documentación de identidad o que la familia no pueda pagar los libros o el transporte. En relación a la vivienda, el Estado muchas veces ofrece alojamiento a los menores pero no a sus familias, lo que supone la división familiar.

El Estado español es el único que en materia de asistencia sanitaria se ajusta a la Convención sobre los Derechos del Niño y ofrece asistencia a todos los menores, documentados o no.

De las recomendaciones dadas por la Plataforma para la Cooperación Internacional sobre Migrantes destacan las siguientes:

  • Anteponer por parte de los Estado la preocupación por el beneficio del menor y no su estatus de inmigrante.

  • Cumplir con la legislación internacional para que los menores accedan a todos los servicios y a los mecanismos de protección.

  • No se debería detener a los menores para fines de control de la inmigración, debido a las consecuencias negativas desde el punto de vista físico, mental y educativo.

  • Acceso eficaz a la educación y a los servicios sanitarios. El acceso a la sanidad no debería limitarse a la atención de urgencias, según el informe.

  • Incluir a los menores indocumentados en las políticas sociales de la Unión europea e instar a todos los Estados miembro a ratificar la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares.
  • Fuente: Canalsolidario

    El lucrativo negocio de los centros de menores

    Pablo Elorduy, Redacción
    Desde la aprobación de la ley del(Responsabilidad Penal) menor en el año 2000, diversas empresas y entidades han copado las adjudicaciones de centros de tutela, tratamiento y reforma de menores, al tiempo que la Administración se ha desentendido de su supervisión.

    En abril de 2008, el BOE hacía pública la adjudicación del contrato de seguridad de dos centros de acogida (destinados principalmente a menores extranjeros no acompañados) a la empresa Levantina de Seguridad. Esto supone que más de 300.000 euros irán a parar a la empresa de José Luis Roberto, el conocido líder del partido de ultraderecha España 2000. Es otro ejemplo de lo que denuncian las asociaciones de defensa de los derechos de los niños, a saber, que empresas privadas han encontrado en la gestión de centros de menores (sean de acogida, de protección o de reforma), “un gran pastel a repartir”.

    Así se expresa José Luis Calvo, de la Asociación Pro Derechos del Niño y la Niña (Prodeni), que considera que el sistema de protección se ha convertido en una industria, que “recoge la herencia de orfanatos y hospicios de antaño, regentados por la caridad de entidades religiosas o municipales y diputaciones, donde cada cual hacía de su capa un sayo”. Se ha convertido pues, en un negocio híbrido en el que se mezclan proclamas de índole caritativa con la lógica del mercado.

    Algo que no era el objetivo de la Ley Reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores (Ley Orgánica 5/2000), según el testimonio del fiscal Félix Pantoja, uno de sus redactores: “La idea inicial no era permitir que se privatizaran los reformatorios. Incluimos una disposición para que algunas asociaciones de barrio colaboraran en medidas como los trabajos en beneficio de la comunidad o la libertad vigilada, pero no imaginamos que se iba a utilizar para delegar la ejecución de la privación de libertad”.

    Como indica el informe del Defensor del Pueblo Centros de menores con trastornos de conducta y en situación de dificultad social, en el momento de elaboración del mismo “41 entidades privadas gestionaban 55 de los 58 centros [terapéuticos] existentes”. Otro dato que prueba la dinámica de privatización es que, según el mismo informe, aproximadamente el 80% de estos centros se han puesto en marcha en los últimos diez años. El grupo para Menores de la Asociación para el Seguimiento y Apoyo a Personas Presas en Aragón (Asapa) se lamenta, en un documento reciente, de que en la atención a menores “no parece que exista una voluntad política de tener un sistema de protección y apoyo a las niñas y niños dentro de la Comunidad más allá de los mínimos legales exigidos”. Así, junto a la omisión por parte de los Gobiernos autonómicos, responsables a partir de la Ley 5/2000 de la gestión de la protección de menores, se produce una “caza” de las adjudicaciones de centros de protección y de reforma. Como señala José Luis Calvo: “Hay entidades que, en principio defienden la igualdad y han abierto centros de menores y reforma. Otras se dedican a cuidar a personas con discapacidad o a la cooperación internacional y ahora gestionan centros de menores. Las administraciones autonómicas, por haberse visto desbordadas, han aceptado cualquier solicitud sin tener en cuenta requisitos mínimos imprescindibles, ni la profesionalidad y especialización del personal. Todo ello ha derivado en una mala calidad del servicio que ha sido detectada por el Defensor del Pueblo”.

    Sin ánimo de lucro

    Calvo explica que estas fundaciones y ONG funcionan a modo de subcontratas, y denuncia la complicidad de las administraciones: “Por poner un ejemplo, la Junta de Andalucía informó al Defensor del Pueblo de la existencia de un servicio de inspección a cada centro una vez al año, pero se calla, claro, que dicha inspección suele advertirse con 15 días de antelación con el propósito de facilitar a la respectiva ONG o fundación que todo esté en orden. Y en esas inspecciones no se requiere diálogo o conversación alguna con los niños y niñas, es decir, no se les pregunta”.

    Para Asapa, la lógica empresarial en este campo es equiparable a la privatización de la educación o de la sanidad. A la falta de control por parte de los gobiernos autonómicos se unen conceptos del mundo de la empresa “como el de mercancía, contrata, cliente, productividad, rentabilidad, etc.”. Según Calvo, estas asociaciones funcionan por medio de órganos de gobierno desproporcionados “con numerosos cargos directivos (presidente, vicepresidente, directores generales,...). Y de ahí salen los sueldos de sus directivos, sus coches oficiales, sus comidas, sus encuentros, etc.”.

    Según el informe del Defensor del Pueblo, como media, las administraciones abonan 3.810,30 euros al mes por la atención a los menores. Uniendo a este montante las aportaciones de distintas empresas a través de sus “obras sociales”, que funcionan como patrocinadoras, y las donaciones de suelo público por parte de las comunidades, estas organizaciones acumulan pronto un importante patrimonio. Calvo señala que, además, algunas de ellas –es el caso de Grupo Norte– pertenecen a grupos empresariales que cuentan con servicios de seguridad o catering “que lógicamente se llevan la adjudicación de dichos servicios”.

    Negro futuro

    La mayoría de los cuidadores, denuncia Prodeni, son elegidos por su fortaleza física o “por su mal carácter”, para contener a los adolescentes.

    El informe del Defensor del Pueblo también ha puesto el acento sobre las malas condiciones laborales al asegurar que una de las características del personal educativo es su alto índice de rotación: “Además consideran que sus sueldos no se corresponden en absoluto con el trabajo realizado, y son excesivamente bajos (800 euros de media), y por último se lamentan del hándicap que supone para ellos la práctica inexistencia de una formación continua”. Asapa denuncia la realización de turnos ilegales en los centros de Aragón de hasta 52 horas seguidas.

    Los menores, por su parte, quedan prácticamente abocados a una espiral que transita por el fracaso escolar y que, como señala el informe de la asociación aragonesa, refuerza “las vías de paso” del centro de protección al reformatorio y de ahí a la prisión. A este respecto, su informe subraya la semejanza (“es, literalmente, una réplica a escala”) entre el centro de reforma de Juslibol y la cárcel de Zuera.

    En las circunstancias actuales, concluye el portavoz de Prodeni, el “sistema de protección es un factor importante de riesgo para buena parte de sus niños tutelados. Es un riesgo en sí mismo”.

    Fuente:Diagonal

    Carta a la Procuradora de Asturias sobre Los Menores No Acompañados.

    He leido con detenimiento el resumen del Informe Monografico a la Junta General del Principado de la Sra. Procuradora que hace referencia a la Protección de los Menores Extranjeros No Acompañados en Asturias.

    En primer lugar felicidades a la Sra. Procuradora por sumarse con sus valoraciones a la defensa de los derechos de los MNAs (menores no acompañados).
    Algunos profesionales
    , entre los que me incluyo, hemos venido advirtiendo desde hace años que la ley de Menores 1/1995 de 27 de enero de Protección de menores no se venia cumpliendo en algunos articulos por los responsables del IAASIFA (Instituto Asturiano de Atención Social a la Infancia, Familia y Adolescencia).
    Por lo mismo que dice Ud.
    en el informe se han abierto expedientes disciplinarios1 a trabajadores. A mi personalmente se me ha privado como Responsable de la Unidad de Primera Acogida de la utilización del registro del Centro Materno – Infantil para evitar que constasen los informes y las denuncias. En el pliego de cargos de mi expediente, en el punto nº 1 se señala: "Ha dirigido escrito de queja, 24 de Julio de 2007, a la Procuradora General del Principado de Asturias, en el que señalaba el, a su juicio, incumplimiento reiterado del articulo 37.2 de la Ley 1/1995 de 27 de enero, de Protección del Menor, y se proporcionaban datos sobre los tiempos de permanencia en la Unidad de Primera Acogida del Centro Materno – Infantil…..". Dirigirse a Ud. Sra. parece ser poco prudente.
    Aprovechando la presente
    le informo, Sra. Procuradora, que algun menor sobrepaso en más de un año su estancia en condiciones lamentables en la U.P.A., cuando la ley dice no más de cuarenta y cinco dias.
    Deseo
    que su informe no sea motivo de hilaridad entre los responsables del I.A.A.S.I.F.A. y no le cause los perjuicios que a otros nos ha proporcionado el defender los derechos de los menores.

    En segundo lugar
    , le comunico que en la U.P.A. existen protocolos de cumplimiento obligatorio para los profesionales y que en su dia fueron elaborados por los numerosos educadores que han trabajado en la Unidad. Es un trabajo discutido, razonado, adaptado a la situación cambiante de la U.P.A. y sobre todo dinamico.
    El planteamiento inicial esta basado considerando al menor como objetivo primordial y la calidad en su atención.
    2
    Los protocolos son lo minimo que se debe garantizar en la atención al menor, y han de adecuarse a sus necesidades.
    Los menores marroquis no son diferentes a los adolescentes españoles ó al menos personalmente no lo interpreto así. aunque si es necesario respetar las diferencias y las circunstancias individuales y colectivas.
    Finalmente
    Sra. Procuradora me gustaria contestar a su informe de manera positiva y no buscar culpables, aunque si responsables de los errores reiterados de los que Ud. se hace eco y denuncia publicamente.

    ¿Porqué esas malas practicas?¿Porqué la politica del I.A.A.S.I.F.A. priorizando la ley de extranjeria sobre la ley de protección?

    En alguna ocasión oí que si se trataba bien a los menores se aumentaria el "efecto llamada"(3), asi que lo mejor seria mantenerlos en las condiciones necesarias para que retornaran por donde vinieron. La conculcación voluntaria, consciente y reiterada por parte de los responsables, sean del I.A.A.S.I.F.A. y de la Fiscalia, de los derechos de los MMnas merece más que una reprobación, su informe asi es Sra Procuradora y esta bien, pero merece una investigación y una condena publica.
    La Justicia deberia intervenir pues es conocedora a traves de la prensa de la privación y conculcación de derechos a estos menores con la connivencia de fuerzas politicas y responsables del gobierno.
    En su momento se denuncio que las decisiones que se tomaban en el I.A.A.S.I.F.A de no facilitar recursos a los MMNAS acabaria criminalizandolos. El no facilitarles cursos de formación, retrasar la documentación y elaborar procedimientos para alargar en el tiempo su permanencia en la U.P.A. han sido algunas de las irregularidades. Mantener la U.P.A años superpoblada y por encima de su capacidad, tratar diferencialmente a los menores marroquis – xenofobia – y persistir en el error, otros.
    La
    intervención del Sr. Fiscal General del Estado despues de la presentación del Informe del Sr. Defensor del Pueblo relativo al maltrato recibido por menores en centros especificos de protección debiera ser un ejemplo para la pronta intervención del Sr. Fiscal General del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Que asi sea.

    Un saludo

    Nuevamente felicidades Sra Procuradora por el informe.

    Oviedo 27 de febrero de 2009

    J. Aurelio Sánchez Fernandez

    3. Declaraciones de Dña. Teresa Ordiz Consejera de Bienestar Social 2008

    1 Pongo a su disposición mi expediente disciplinario.

    2 GONZALEZ GAYA, C. Tecnicas de mejora de la Calidad. UNED

    e______________________________________________________________________________


    martes, marzo 3

    "Me vetan por ser negro"


    «Fue un error, no lo volvería a hacer, pero yo me quedo aquí». La frase encierra toda la filosofía vital de Talla Thian, un joven senegalés que, a sus veinte años, suma más experiencias que muchos de los que ya peinan canas.

    Quien le ve por la calle ahora, con una imagen impecable, vestido a la última, con contrato de especialista en tuberías en una empresa de Tremañes y titular de un apartamento en alquiler en La Calzada -sin olvidar que exhibe un completo dominio del castellano- no encuentra ningún rastro del chaval que, hace tres años, llegó a Canarias con lo puesto, hablando únicamente wolof (el dialecto en que se expresa el 45% de la población senegalesa), a bordo de uno de los cientos de cayucos que, cada semana, parten de Senegal en busca de las costas españolas. Porque, Talla Thian, nacido en Diourbel, es uno de los jóvenes a los que, hasta su mayoría de edad, tuteló el Principado tras llegar a un acuerdo con Canarias, saturada por la llegada de inmigrantes.
    Ahora, con trabajo e independizado de la Administración regional, recuerda su viaje: «Doce días metido en un barco con otros 139», sin ningún tipo de contacto «con la familia». Y, aunque «podíamos preparar comida y teníamos bebida», no había «comodidades. Ni baño, ni aseo ni cama». Y eso que un cayuco, explica Talla, «nada tiene que ver con las pateras marroquíes». Es «un barco pesquero que, en Senegal, usan para viajar a España».
    De hecho, hay empresas especializadas en lucrarse del hambre ajena, que se ofertan casi como vías oficiales para acceder a Canarias. Son más de 1.700 kilómetros de travesía que, mientras que en avión no suponen más de cuatro horas de viaje, en cayuco «son doce días, con suerte. Yo la tuve». Tanta, que recuerda «como si fuera ayer el 16 de agosto de 2006», cuando su barco «arribó a Canarias y nos llevaron a los 140 a un centro de acogida».
    «Mi padre me perdonó»
    Desde allí, su primera llamada, a su padre, propietario de un pequeño taller en Diourbel, «de donde escapé sin decirle nada». La segunda, a su hermano mayor, otro menor escapado de Senegal «que encontró trabajo en Mallorca, donde vive con su mujer y su hijo». Él fue el único al que Talla contó su decisión, «ya que sabía que mi padre era contrario, porque estaba la experiencia de mi hermano».
    Sin embargo, se reconoce «cabezón» y sin escuchar a nadie «me marché por la noche. Mi padre ya no supo nada de mí hasta que desembarqué en Canarias. No le he vuelto a ver, pero hemos hablado mucho. Creo que, ahora, ya me perdonó. Pero lo pasó muy mal».
    El penar de su padre es plenamente comprendido ahora por Talla, ya que si su primera llamada fue a su progenitor, su primera reacción ante lo que consideraba «el paraíso» no pudo ser más decepcionante: «Estábamos más de cien jóvenes en un mismo centro, con habitaciones de hasta seis personas». La mezcla de nacionalidades, edades e intereses «era increíble», por lo que nunca dejará de agradecer «que alguien decidiera trasladarme a Asturias».
    Junto a otros nueve, Talla formó parte del segundo contingente de menores adolescentes trasladados desde Canarias a Asturias. Su estancia no fue en el Materno Infantil, donde está la unidad de primera acogida, sino que fue derivado «al Hogar de San José, que se hacía cargo de nuestro control».
    Aunque no residió en el centro ovetense, «porque en Gijón encontré a mis segundos padres, Marga y Jaime». sí conoció a sus usuarios «y los problemas que hay allí es por la droga. En el San José no pasa, quizá porque los senegaleses sabemos a qué venimos: a trabajar, no a drogarnos». Cuenta que, no obstante, «Asturias no es Canarias y aquí se nos controla mucho, nos dan formación y una paga semanal. Los del San José hemos logrado nuestro objetivo: encontrar trabajo».
    «Queremos trabajar»
    Pero, la imagen de los jóvenes marroquíes armando alboroto en el Materno «está muy grabada en la gente, por lo que me gustaría que mi mensaje llegara con claridad: no somos todos iguales. Nosotros queremos trabajar y sé de muchos marroquíes que también, lo que pasa que algunos están muy enganchados al disolvente».
    Pero sabe de la dificultad de que esa idea cale, «porque la situación aquí está muy mal». Por eso tiene claro que «mi padre tenía razón» y que «venir a España en cayuco fue un error». Sin embargo, tras el esfuerzo realizado «no quiero volver a Senegal», salvo «para visitar a mi padre y hermanos y, si pudiera, abrir una empresa». No quiere irse porque «aquí tengo mi trabajo, mi casa y, es mi ilusión formar mi propia familia».
    Una familia sin, confía, «mi hermano pequeño», que ahora estudia en Diourbel «y al que digo, cada día, que no haga lo que yo. Que se forme y trabaje allí. El futuro no está en el cayuco»

    Asturias es «un lugar fantástico para vivir», a pesar de que «todavía hay muchos que creen que venimos a robar». Talla Thian no tiene, afortunadamente, experiencias negativas, pero una se ha convertido en una espina clavada «porque se repite cada fin de semana».
    Y es que, cuando él se dispone a disfrutar de la noche gijonesa, «hay algunos bares, sobre todo en Fomento», donde «no nos dejan entrar». No se trata de «que el local esté lleno», sino que «nos vetan». La explicación es la evidente: «Por ser negro, porque no existe otra razón». La ironía la encuentra en que «si fuera una chica, pasaría. A las negras las dejan entrar».


    FUENTE: El Comercio/Chelo T.(Foto:P.U.)

    domingo, marzo 1

    Cheb Hbitri bajo un camión. Menores maltrato y política de extranjería,,Segunda parte1

    anjería,,Segunda parte1




    I


    El 1 de septiembre de 2008 S. ingresó en la Unidad de Primera Acogida (UPA) del Centro Materno Infantil de Oviedo, dependiente de la Consejería de Bienestar Social del gobierno asturiano. Antes tuvo que vagar durante veinticuatro horas por comisarías y salas de espera hasta que la Consejería consideró admitirlo en el centro. S. llegó a Oviedo después de varias huidas. Primero, con once años, se fue de Fez, su ciudad natal, junto a su madre. Ella confiaba que en Nador, una ciudad marroquí muy cercana a Melilla, podrían superar la muerte de su marido, del padre de S. Como muchas otras mujeres empobrecidas, comenzó la venta de ropas y telas a los turistas europeos como estrategia de supervivencia familiar. S., cansado de la miseria y soñando ayudar a su madre, pronto continuó la huida y quiso probar suerte en Melilla. La esperanza de papeles y un trabajo en Europa empuja a muchos menores a la peligrosa aventura de cruzar la frontera. Sin embargo, las autoridades melillenses le acogieron a base de amenazas y maltratos en el oscuro Centro de Menores La Purísima, un antiguo fuerte militar aislado de la ciudad. De ahí, como tantos otros chicos, S. comenzó la huida más peligrosa de todas: la que le llevó a Málaga jugándose la vida bajo un camión. Y de allí, con la referencia de un amigo que había emprendido el periplo antes que él, S. logró llegar a Oviedo. Las pruebas radiológicas efectuadas a instancias de la Policía Nacional –siniestro protocolo para chicos manifiestamente menores- determinaron que S. tenía quince años.

    La ley establece que los menores “recibirán una atención inmediata en los centros o unidades de primera acogida y observación dispuestos al efecto”. También dice que “durante su estancia en los mismos, que en todo caso no podrá superar los cuarenta y cinco días, se analizará su problemática a fin de determinar la medida de protección a adoptar más apropiada”. Hoy 1 de marzo de 2009, justo medio año después de su llegada, S. continúa en la UPA.

    El 3 de febrero, 156 días después de que S. ingresara en la UPA, la Consejera Noemí Martín (IU) aseguraba que hay menores que deben ser educados “de manera más estricta”, ya que presentan “conductas complicadas muchas veces asociadas al consumo de drogas y muestran conductas violentas”. Martín señalaba además que “los menores tienen derechos que hay que proteger y salvaguardar, pero también obligaciones, y cuando están bajo nuestra tutela y protección, como cuando reciben educación de una familia, se les exige obligaciones como a cualquier ciudadano, ya que hay que enseñarles desde pequeños.

    S. tiene derecho a recibir la medida de protección más apropiada, pero sigue en la UPA. S. tiene derecho a ir a la escuela, pues al inicio del curso escolar era menor de 16 años; pero seis meses después, S. está aparcado, dos horas al día, en una academia. S. tiene derecho a la tutela inmediata por parte de la Consejería, pero ha sido tutelado más de cuatro meses después de su llegada. S. lleva casi medio año en una unidad de primera acogida en la que los menores han vivido hacinados durante la mayor parte de este período. S. cruzó a la Península en los bajos de un camión porque, aunque tenía derecho a ser amparado y tutelado por las autoridades de Melilla, sufría amenazas y agresiones constantes. Antes de que S. decidiera cruzar la frontera marroquí, ¿tenía S. derecho a que su padre no se muriera? ¿Tenía derecho a una vida digna junto a su madre y sus hermanas en Fez?

    Ciertamente, a S. se le ha enseñado desde pequeño que no tiene derechos.


    II


    En una plaza de la ciudad de Oviedo –al igual que hacían en las calles de Fez y Tánger- varios chicos se tapan la nariz con un pañuelo empapado en disolvente. Cada cierto tiempo, se agachan a recoger el bote del suelo para volver a humedecer el pañuelo, que pasa de mano en mano. Los ojos enseguida se enrojecen y la nariz se reseca. Estamos en una plaza alejada del centro de menores pero, en muchas ocasiones, me he encontrado con chicos esnifando en un banco del parque a las puertas de la Unidad de Primera Acogida.

    Cuando S. y yo nos acercamos, esconden los pañuelos y el bote de pegamento. –No soy policía ni educador- les digo. –Solamente un amigo de S. Así que no tenéis motivos para ocultar nada-. Parece que se han convencido porque, inmediatamente, vuelven a sacar los pañuelos. A partir de ese momento comienza una conversación inolvidable para mí. Me sorprende su lucidez, su conciencia de la marginalidad a la que están condenados y la precisión con la que diagnostican su propia situación.

    Nos han abandonado- dicen de las instituciones. -Llevamos meses en la UPA y no nos dan papeles, no tenemos futuro para nosotros ni para nuestras familias. La gente nos desprecia por ser marroquíes y por esnifar disolvente. Nos acusan los mismos que se meten pastillas y cocaína cada fin de semana-.

    Mientras conversamos, me acuerdo de José Palazón, miembro de la Asociación Prodein, una persona enormemente comprometida con los menores en Melilla. A muchos de los chicos de la UPA de Oviedo se les ilumina la cara cuando se nombra a José, pues fue su único apoyo en un contexto de enorme violencia institucional y social contra ellos. Pensando qué decirles a los chavales, recordaba las palabras de Palazón:


    Tú estás doce horas hablando al niño y él te responde: «¿pero qué me estás contando?». ¿Qué le vas a prometer? ¿Cómo le vas a pedir que se discipline, que estudie, si a «uno de los que se porta bien» se lo llevó la policía de noche a Marruecos?


    Respecto a la dependencia al disolvente, Palazón añadía:


    En cuanto escolarizan a un grupo de chicos, dejan el pegamento. En cuanto ven alguna perspectiva, dejan el pegamento. Pero cuando no hay futuro el disolvente es el recurso al que se agarran.


    III


    Es sábado por la noche. Como miles de chavales de la ciudad, varios menores marroquíes, de entre quince y diecisiete años, callejean por el casco viejo de la ciudad de Oviedo. Quizás han bebido algo. Otros chavales, mayores, comienzan a insultarles: “sois unos moros de mierda”. Se inicia una pelea, en la que los chicos mayores exhiben un arma blanca. Poco después, aparecen dos coches de policía, avisados por los propios jóvenes que, con sus insultos, iniciaron la pelea. Acusan a los menores de robo. El resultado son cinco detenciones, todas de “los moros de mierda”. Los menores pertenecen a la UPA. Pasan una noche entera en los calabozos de la comisaría, hasta las tres de la tarde del día siguiente. Les encierran en celdas individuales, en completa oscuridad durante toda la noche, tirados en el suelo sobre una sucia colchoneta. En sus bolsillos no tienen nada propio ni ajeno.


    IV


    Mina, la madre de M., espera cada viernes, impaciente y ansiosa, la llamada de su hijo. Una vez a la semana sabe que M. la llamará desde la UPA. Estos minutos son el único hilo de comunicación con su hijo. Al menos, cada viernes, Mina comprueba que M. sigue vivo. A veces, incluso, su hijo parece contento.

    De una semana para otra M. deja de llamar. Durante varias semanas la angustia de Mina no deja de crecer, pero no tiene ningún medio de saber lo que sucede. Solamente se había sentido así dos veces en su vida: las dos ocasiones en las que había sufrido la marcha repentina de dos de sus hijos -M. y su hermano N.-, que se habían arriesgado a cruzar la frontera y alcanzar Melilla. Al menos en aquellas dos ocasiones la dolorosa espera había sido más breve, pues pronto la llamaron para avisar de que estaban bien.


    V


    A M. le comunicaron en la UPA de Oviedo, en la que llevaba varios meses, que debía recoger sus cosas y marcharse. El Fiscal de Menores de Asturias había establecido que M. es adulto, así que se le obligaba a dejar el centro. Una responsable de la UPA le sugirió que acudiera al Albergue Cano Mata, un albergue para transeúntes de tres días de estancia máxima.

    Una llamada a cobro revertido sirve a M. para avisarme de que está en la calle, con sus pocas pertenencias: -Me han echado de la UPA. Estoy frente al albergue, esperando a que den las cuatro. Antes no dejan entrar-.

    Cuando una hora después llego al Cano Mata, la gente abarrota las mesas del centro de día, donde en ese momento se va a repartir el café. Una educadora me explica que no ha podido hacer un registro de entrada de M., pues el centro es exclusivamente para personas adultas. La monja de la entrada protesta por mis preguntas: “no hay nada que preguntar y, por supuesto, nada irregular; cómo lo va a haber si a estos chicos los ha traído la policía”, dice la señora por otros dos menores que han sido también sacados de la UPA “hasta que se demuestre que son menores”.

    M. está muy nervioso. Me enseña un escrito de la fiscalía: en él se le impone tratamiento de adulto porque la prueba de la edad que se le hizo en Melilla determina que ya ha cumplido los 18 años. La propia Fiscalía reconoce, sin embargo, que existe una partida de nacimiento expedida en Marruecos que confirma que M. tiene 17 años; pero no le concede validez hasta que no sea verificada policialmente. Mientras tanto –han pasado casi dos meses y la policía no ha verificado nada-, en vez de garantizar los derechos de un posible menor, el Fiscal determina su salida de la red de acogida.

    La propia Consejería tiene, en el expediente de M., su partida de nacimiento. Pero lejos de defender los derechos de un chico que tiene bajo su tutela, asume sin más la injusta decisión de la Fiscalía. Como no se puede quedar en el albergue, M. es acogido finalmente en un piso para personas adultas de Manos Extendidas.

    Somos varios colectivos sociales implicados en la defensa de los derechos de los menores los que tenemos que organizarnos para acompañar a M. a exigir los originales de su expediente –a los que tiene derecho- para hacer unos trámites en el consulado marroquí de Burgos que le permitan obtener su pasaporte. Con este documento el fiscal tendrá que dar marcha atrás y reconocer su minoría de edad. Mientras, la Consejería ha dejado libre una plaza en la Unidad de Primera Acogida a costa de M. que, durante varios meses, vaga desorientado, de ventanilla en ventanilla, de asociación en asociación, buscando una explicación.


    VI


    Una de las personas de la red de apoyo a los menores permite a M. hacer una llamada desde su teléfono particular. Mes y medio después de su última conversación, Mina escucha la voz de su hijo al otro lado de la línea telefónica.


    VII


    A S. y a M. les han enseñado desde pequeños que no tienen derechos. Quizás sea natural –quizás sea justo- que tampoco quieran tener obligaciones.


    1 La primera parte de este texto puede encontrarse en el libro A la vuelta de la esquina. Relatos de racismo y represión (Cambalache, 2008). También está colgado en diversas páginas web; entre otras, en www.localcambalache.org y http://menoressolos.blogspot.com/. El Autor es Eduardo Romero

    La Administración genera marginalidad entre los menores.

    Pese a ser una obligación de la Administración, muchos menores inmigrantes no acompañados alcanzan la mayoría de edad sin tener sus papeles en regla. Esto, denuncian organizaciones sociales, les aboca a la exclusión.

    Cumplir los 18 años es de todo menos emocionante cuando se es un menor extranjero no acompañado. “¿Cómo miraríamos a un padre y a una madre que el día que su hijo o hija cumple 18 años lo hecha a la calle?”, se pregunta Vicenç Galea, del colectivo catalán Drari, juristas por los derechos de la infancia.

    La legislación española considera que los menores, extranjeros o autóctonos, que no tienen quién se haga cargo de ellos están en una situación de riesgo y vulnerabilidad por lo que la Administración debe hacerse cargo de ellos y tutelarlos. Actualmente, son las comunidades autónomas las que asumen estas responsabilidades. Pero al alcanzar la mayoría de edad, los menores extranjeros se encuentran en una situación de suma precariedad. Aunque existen programas de emancipación en diferentes comunidades, la falta de recursos hace que las plazas sean insuficientes y sólo unos pocos chicos puedan hacer uso de ellas. Pero en muchos casos, el problema reside en un generalizado caos administrativo que hace que no tengan la documentación en regla. En otros, es compleja la regularización de su situación una vez han salido del centro en el que estaban tutelados, y les resulta casi imposible conseguir un permiso de trabajo que les permita renovar, más tarde, la residencia. Y eso que proveerles de los papeles es una obligación de la Administración establecida legalmente.

    Aunque, según la Ley de Extranjería, la Administración dispone de un máximo de nueve meses para proveer al menor de un permiso de residencia, la tónica general es la negligencia, actitud que varias organizaciones que trabajan con estos menores interpretan como mala fe.

    Hay “muchos chicos indocumentados o a medio documentar: un problema casi imposible de solucionar, porque cuando ya tienen 18 años se convierten en un inmigrante más quedándoles solamente para regularizar su situación la vía del arraigo”, explica Galea. En Cataluña “las administraciones se toman el plazo máximo de nueve meses, como mínimo, y hasta que no pasa ese tiempo con el menor entre manos no empiezan a plantearse lo de la residencia. La solicitan más tarde y el chaval ha perdido un tiempo de antigüedad porque en su dosier se pone la fecha del día en que se la pidieron. Durante un tiempo no ha existido, ha estado en un limbo”, denuncia. Además, afirma Galea, aunque la falta de permiso de residencia no es impedimento legal para cursar estudios, en la práctica sucede así. Y tras semejante itinerario, “cuando se le concede la residencia, ya queda poco tiempo para que estudie y pueda llegar a los 18 años con un diploma”.

    En otros casos, como en Melilla, se marea a los menores que cumplen la mayoría de edad pidiéndoles documentos que para ellos es prácticamente imposible conseguir: “Conociéndoles perfectamente y teniéndolos tutelados les han pedido que presenten un certificado marroquí de que están solteros o un certificado de antecedentes penales. Todo es una trampa”, señala José Palazón, de la asociación pro derechos de la infancia Prodein. Hasta noviembre del año pasado, la Administración melillense les retenía, además, la documentación, dejándoles, cuando no estaban en el centro de tutela, expuestos a ser detenidos y expulsados. Tras ser amonestada por el Defensor del Pueblo, la Consejería de Bienestar Social aceptó entregar su documentación a los chavales y solicitar el certificado de tutela con carácter inmediato. Pero aquellos que habían alcanzado la mayoría de edad con anterioridad no se vieron beneficiados y han quedado en situación irregular.

    El menor M., que había estado ocho años en el centro de acogida del Fuerte de la Purísima, un antiguo cuartel militar en las afueras de la ciudad, vive ahora en una chabola junto al centro y ya ha sido detenido por la policía alguna vez. I. es de Fez y ha estado cuatro años en La Purísima. El 23 de enero fue una vez más a las oficinas de Extranjería a solicitar su documentación. Tiene un precontrato, es carpintero. Esta vez le han cogido la solicitud, cree que porque el personal que le atendió era nuevo. Ahora le toca esperar. “Cuando cumplí 18 años me echaron a la calle. Entonces el permiso de residencia todavía no estaba caducado, pero ahora no quieren renovármelo, no quieren darme lo mío, para que pueda irme de aquí y buscarme la vida como los demás, para sentirme como los demás. Me piden el pasaporte marroquí y no sé qué..., pero ¿cómo? Si yo llevo toda mi vida aquí. Si me dan la residencia puedo ir a Marruecos a pedirlo, pero si no tengo la residencia ¿podré volver a entrar? Es política: dicen que tienes que largarte de aquí”, cuenta por teléfono. Tan sólo cuatro días después, dos compañeros suyos se toparon con lo que a Palazón le parece que será la futura estrategia de la Administración de Melilla: les solicitaron el empadronamiento, que el centro no había tramitado. Cuando fueron ahí a pedirlo, como ya son mayores de 18 años, no se lo tramitaron. “Se consigue dar un paso adelante, y ellos encuentran otra forma de seguir haciendo lo mismo”, observa con cansancio José Palazón.

    En Asturias, donde la llegada de chavales extranjeros es un fenómeno relativamente nuevo –apenas tres años–, también “se buscan fórmulas ‘elegantes’ para que el incumplimiento de la legislación no chirríe: retrasar la documentación, complicar los trámites burocráticos, etc.”, el Colectivo SocialyJusticia. Como la Ley de Extranjería prevé que, aunque hayan alcanzado la mayoría de edad, se les puede conceder un per- miso por una vía especial si la falta de permisos de residencia se debe al mal funcionamiento de una administración, los colectivos asturianos que se ocupan de estos menores están intentando trabajar esta vía.

    Pese a que la Comunidad Autónoma Vasca tiene mejor reputación, Ana Stern, de SOS Racismo Guipúzcoa, insiste en que “resolver la cuestión de la documentación es básico. Para invertir bien en menores de edad, tenemos que invertir en mayores de edad: si no, nos encontramos con unas bolsas de pobreza y de exclusión que cada vez irán creciendo más. Se trata de una cuestión transautonómica, transnacional”.

    En cuanto a Madrid, Juan Ignacio de la Mata, abogado de la Coordinadora de Barrios, constata que la documentación necesaria “primero no se tramita y lo que se tramita se hace en contra de la ley y del espíritu que debe regir las actuaciones en materia de protección, que es el interés superior del menor. Este interés superior integra el derecho a una correcta documentación”. A su juicio, con estas negligencias “se está abocando a los chavales tutelados a la marginalidad porque la no documentación genera desintegración social”. “En general, la administración pública usa todos los subterfugios que puede para eludir el compromiso”, subraya Galea. En ello coinciden desde Asturias: “Se copian para todo menos para lo bueno”.

    Sobre Centros de Menores . Defensor Pueblo

    RECOMENDACIONES

    I. DE CARÁCTER GENERAL

    1. Que se lleven a cabo las investigaciones que permitan conocer los datos básicos sobre la incidencia de este problema en nuestra sociedad(..).
    2. Que se preste atención especial al desarrollo de protocolos que delimiten el ámbito de atención a menores con trastornos de conducta y en situación de dificultad social, y definan criterios de calidad, evaluación, seguimiento y buenas prácticas en esta intervención, en el marco del Plan Estratégico Nacional de Infancia y Adolescencia 2006-2009.

    4. Que, (::) se preste especial atención al cumplimiento de la normativa referida a la adecuación de las instalaciones, con carácter previo a la aprobación de cualquier proyecto que conlleve el acogimiento residencial de menores. De esta manera, se debe evitar la habilitación de nuevos recursos que no reúnan las condiciones(.).
    5. Que se valore la conveniencia de establecer un marco jurídico general sobre los menores con trastornos de conducta y en situación de
    dificultad social, determinando los supuestos, requisitos y condiciones en los que las entidades públicas de protección de menores pueden aplicar
    programas específicos que contemplen la utilización de medidas de contención de carácter no sancionador.
    6. Que el derecho a la asistencia jurídica gratuita sea reconocido en todo caso a los menores y a sus padres, u otros representantes legales, en el marco de los procedimientos de desamparo y los dirigidos a adoptar medidas de protección en el ejercicio de la tutela administrativa.

    7. Que las administraciones públicas intensifiquen las medidas de prevención y de protección que permitan garantizar a los menores en situación de dificultad social el pleno desarrollo de su personalidad y evitar así que esas situaciones deriven en el desamparo del menor o incluso en conductas contempladas por la Ley Orgánica 5/2000,.

    9. Que se intensifiquen las actuaciones dirigidas a establecer dispositivos y recursos intermedios y de rehabilitación de las situaciones de dificultad social desde los ámbitos educativo, sanitario y social que hagan innecesaria la institucionalización

    10. Que, en los casos en que el interés del menor requiera su atención en régimen de acogimiento residencial, se diversifiquen los proyectos de atención(..)de forma que se elimine la práctica de
    atender en un mismo programa a menores que requieren medidas de protección y a aquellos que cumplen una medida de justicia juvenil.
    11. Que se revise el actual modelo de especialidades de psiquiatría y psicología clínica para incluir, como áreas de capacitación preferente, en la infancia y la adolescencia.
    12. Que se conceda la prioridad que merecen a las conclusiones contenidas en el documento “La Estrategia en Salud Mental del Sistema Nacional de Salud” en relación con la atención infanto-juvenil, y que se pongan en práctica sus recomendaciones, en especial las siguientes:
    o Realización de intervenciones preventivas en la primera infancia y la adolescencia.
    o Materialización de las intervenciones comunitarias orientadas mejorar la dinámica social en áreas geográficas con riesgo social alto(..).
    o Estudio y evaluación de intervenciones orientadas a informar y a educar sobre los riesgos que tiene para la salud las sustancias adictivas en adolescentes.
    o Protocolización de procesos de atención relativos a trastorno mental(..) infanto-juvenil y trastorno generalizado del desarrollo.
    o Implantación de un modelo de coordinación entre servicios sociales, educación y justicia, que garantice la continuidad de los cuidados (...)
    13. Que se promueva el acceso de todos los menores a los recursos públicos destinados al diagnóstico y tratamiento de las situaciones de dificultad social derivadas de los trastornos de conducta, sin discriminación alguna, en función de su condición de menores tutelados o no tutelados por la administración pública.

    II. ESPECÍFICAS
    15. Que la resolución administrativa que pone fin al procedimiento, y mediante la que se acuerda el ingreso de un menor en un centro para menores con necesidades especiales, esté siempre debidamente motivada(..). Dicha resolución deberá ser notificada de modo personal tanto a los padres, cuando no exista resolución judicial que lo prohíba, como al propio menor, en la forma adecuada a su edad y circunstancias,de acuerdo con la Ley 30/1992.

    16. Que se solicite la autorización judicial en los términos previstos en el artículo 763 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, siempre que el internamiento del menor se produzca por razón de
    trastorno psíquico(...) y asimismo (..) autorización judicial para el ingreso en todos aquellos centros que apliquen medidas que conlleven alguna limitación de los derechos que los menores.
    20. Que, de acuerdo con lo previsto en el artículo 21 de la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, se procure que el menor permanezca internado durante el menor tiempo posible, salvo que convenga a su interés. En consecuencia, no deberá supeditarse el alta a la carencia de recursos intermedios.

    22.Se respete el derecho del menor a ser oído y se le escuche siempre antes de que se adopte una decisión que le afecte.
    23. Que, en aquellos casos en que los menores, no estén de acuerdo con la medida de protección adoptada, (..) arbitrar los cauces para que puedan plantear una reclamación o recurso, con asistencia jurídica cualificada.
    25. Que se establezca en todos los centros un sistema de quejas y reclamaciones, de las que deberá tener constancia, en todo caso, la entidad pública (..).
    26. Que se permitan y faciliten, salvo resolución judicial en contrario, las relaciones con la familia del menor, debiendo quedar establecida en el proyecto individualizado la frecuencia de las mismas, .

    28. Que, por la entidad pública(...)se garantice que todo menor en edad de escolarización obligatoria, sea matriculado en un centro docente y asista con regularidad y normalidad al mismo. En el supuesto de que no se considere adecuada la asistencia de algún menor al centro educativo, se le facilitará la atención educativa individualizada que requiera mediante el oportuno profesorado facilitado por la Administración educativa.

    30. Que la prescripción y administración de fármacos a los menores(...)se lleve a cabo de conformidad y en los estrictos términos el artículo 9.3. de la Ley 41/2002, de 14 de noviembre.

    31. Que, en todo caso, se informe adecuadamente al menor del tratamiento médicopara que pueda dar su consentimiento informado al mismo.
    (...), cuando el menor no sea capaz (..) de comprender el alcance de la intervención, se requiera el consentimiento de la entidad pública competente, como representante legal de aquél, después de haber escuchado al menor si tiene doce años.
    En el supuesto de que hubiere cumplido los dieciséis años y no prestara su consentimiento para someterse al tratamiento prescrito, se requerirá la pertinente autorización judicial, conforme a lo previsto en el
    artículo 9.3.c. de la Ley 41/2002.

    33. Que, en todo caso, cuando se trate de una actuación de grave riesgo, según el criterio del facultativo, los padres sean informados y su opinión tenida en cuenta para la toma de la decisión correspondiente.

    34. Que , procedan a su elaboración de una norma que regule el funcionamiento de los centros, detallando los contenidos mínimos que deben tener los reglamentos de régimen interno, el procedimiento de quejas y sugerencias, el régimen de infracciones y sanciones, y los protocolos que deben seguirse para aplicar medidas de contención en situaciones de crisis de los menores, entre otros aspectos.

    35. Que las entidades públicas de protección de menores comprueben que todos los centros de atención a menores en situación de dificultad social disponen del preceptivo reglamento de régimen interno, debidamente aprobado y conforme a lo previsto en la normativa aplicable.

    36. Que, a su llegada al centro, se facilite al menor información escrita, redactada en lenguaje claro, sencillo y adaptado a su nivel de comprensión, sobre sus derechos y obligaciones, cuestiones de rganización general, normas de convivencia y funcionamiento del centro y procedimientos para formular peticiones, quejas o recursos.(...).
    37. Cuando excepcionalmente, se considere necesaria la práctica de cacheos y otras medidas de registro que incluyan el desnudo integral de los menores, se comunique a los juzgados de primera instancia, y se practiquen dichos registros conforme a los requisitos que exige la jurisprudencia del Tribunal Constitucional.

    38. La corrección de conductas contrarias a la convivencia habrá de tener una finalidad educativa, como instrumento de aprendizaje para los menores, y deberá tender siempre a la búsqueda de un efecto
    rehabilitador en cada menor.

    39. Que el régimen de infracciones y sanciones esté tipificado en el reglamento, y no contemple directa o indirectamente castigos corporales, maltrato psíquico, privación de la alimentación o del descanso, privación del derecho a sus relaciones personales, privación del derecho a la educación obligatoria y de asistencia al centro escolar, ni atente contra la dignidad de la persona mediante acciones que conduzcan a su humillación o ridiculización, y, en ningún caso, establezca restricciones de igual o mayor entidad que las contempladas en la legislación reguladora de la responsabilidad penal de los menores.
    Las sanciones deberán ser proporcionales a la infracción cometida, tener en cuenta las circunstancias en las que se ha producido y las características del menor, y su aplicación deberá ser en todo caso supervisada por la Dirección del centro, dando cuenta al servicio especializado de protección de menores. En la mayor medida posible, se alentará el uso de medidas alternativas a la separación del grupo.
    40. Que,(...) la sanción de separación del grupo se imponga solamente en los casos en que se manifieste una evidente agresividad o violencia por parte del menor, o cuando éste, reiterada y gravemente, altere la normal convivencia en el centro.
    El reglamento de régimen interior deberá recoger la duración de la sanción de separación del grupo, la cual se ajustará a la gravedad de la infracción cometida.
    Mientras esté cumpliendo la sanción, el menor dispondrá, como mínimo, de dos horas al aire libre, y deberá asistir, en su caso, a la escuela, centro formativo o centro de trabajo, pudiendo recibir, demás,
    las visitas contempladas en su proyecto educativo individual. Durante el horario general de actividades, se programarán ocupaciones alternativas para los menores separados del grupo.
    Diariamente, visitará al menor el médico o el psicólogo, que informará a la Dirección del centro sobre el estado de salud física y mental del menor, así como sobre la conveniencia de suspender, modificar o dejar sin efecto la sanción impuesta.
    41. Que, (..)se prohíba el uso de la fuerza en el control de los menores, salvo cuando se hayan agotado y hayan fracasado todos los demás medios, y que sólo se utilice de la forma expresamente autorizada y
    descrita en el reglamento de régimen interno.
    42. Que se aprueben protocolos de intervención en casos de crisis de los menores que supongan la adopción de medidas de contención física
    o farmacológica o, en su caso, de aislamiento, en los que se determinen las personas encargadas de cada función, su forma de actuación, la autorización, y los informes que,deberán remitirse a la entidad pública de protección de menores.
    43. Que se limite la estancia en aislamiento al tiempo mínimo e imprescindible, y se prohíba, en todo caso, su utilización como medida sancionadora.

    46. Que los profesionales (..)refuerzo que les ayuden a afrontar las situaciones de tensión emocional derivadas del desarrollo de su labor.

    48. Que se facilite formación específica para realizar posibles contenciones al personal (..)y, en todo caso, a los vigilantes de seguridad, para que realicen sus funciones con pleno respeto.

    49. Que,(..)en todos aquellos centros en los que sea necesario acometer reformas para la adecuación de centros , se doten los recursos necesarios .

    51. Que(..)la Administración asegure la protección , a través de la inspección y supervisión de todos los centros .
    54. Que, siempre que la Administración haya delegado la gestión (..) en entidades privadas exija una total transparencia en la gestión de los gastos,

    56. Que, por parte de los fiscales, se visiten periódicamente los centros (..) entrevistándose reservadamente con los menores que así lo soliciten, promoviendo la corrección de las deficiencias.
    57. Que se dote a la Fiscalía de los medios para realizar el control del funcionamiento y organización de los centros y de los proyectos educativo.

    II Jornadas " Día Internacional de los Derechos de los Menores"

    II Jornadas " Día Internacional de los Derechos de los Menores"
    Noviembre-09 ASTURIAS

    2 Diciembre

    DECLARACIÓN DE LAS DEFENSORÍAS DEL PUEBLO SOBRE LAS RESPONSABILIDADES SOBRE LOS MNAs

    Introducción

    En los últimos meses estamos asistiendo de nuevo a la llegada de menores extranjeros no acompañados a la Comunidad de Canarias. Estos menores se unen a otros jóvenes procedentes del norte de África que también han llegado a nuestro país en los últimos años. Conjuntamente, plantean un reto de extraordinaria magnitud a nuestras instituciones y a nuestra sociedad desde el punto de vista de la capacidad de acogida, de protección, de formación y de inserción social de estos jóvenes.
    Esta situación ha planteado un serio problema de capacidad de acogida inmediata a la Comunidad de Canarias, que ha visto desbordados sus recursos de atención dirigidos tanto a la población adulta como a los menores.(:::)
    Con independencia de los retos que el fenómeno de la inmigración supone para el diseño y el desarrollo de las políticas sociales, las defensorías del Estado coincidimos en subrayar la necesidad de alcanzar acuerdos entre las distintas administraciones públicas del Estado en un tema tan importante desde el punto de vista de los derechos de los menores. Asimismo, queremos advertir de que, a pesar de su importancia, se trata sólo de un primer paso en la obligación inexcusable que tienen las administraciones públicas de velar por el interés primordial del menor, tal como establece el artículo 3 de la Convención de los Derechos del Niño, y atender sus derechos como los de cualquier otro ciudadano menor de edad que se encuentre en territorio español (Ley 1/1996 de protección jurídica del menor). Cabe recordar, asimismo, que el artículo 2.1 de Convención de los Derechos del Niño prohíbe explícitamente la discriminación del menor por razón de origen nacional. Además, el ordenamiento jurídico español establece claramente que los menores son ante todo menores, principio que debe prevalecer sobre la condición de extranjero.

    La Red Europea de Defensores del Menor (ENOC, European Network of Ombudspersons for Children), aprobó en su última reunión anual una declaración instando a los países miembros del Consejo de Europa a tomar las medidas necesarias para asegurar los derechos de los menores no acompañados. Este hecho demuestra la relevancia que adquiere este fenómeno a escala europea y justifica que, dada la especial importancia que tiene para el caso español, las defensorías presentemos una declaración para expresar ante la sociedad española nuestra responsabilidad de velar para que los derechos de estos menores sean garantizados. Subrayar las obligaciones que las distintas administraciones públicas tienen respecto a los menores y recomendar algunas acciones dirigidas a reforzar el cumplimiento de sus derechos.


    Principios de actuación

    VER Observacion 6ª de las Naciones Unidas(2005)

    1) Las Administraciones públicas competentes en las distintas CCAA deben asumir la tutela del menor de forma inmediata, mientras se estudia la realidad del menor y del núcleo familiar de origen. Debe evitarse que la fase de estudio de su situación suponga en la práctica la privación de acceso a recursos socioeducativos y a la formación laboral.

    2) Las Administraciones competentes deben empezar a documentar al menor y tramitar su (tarjeta temporal)residencia cuando quede acreditada la dificultad de retorno con su familia, de acuerdo con el artículo 35.4 de la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, sin esperar los nueve meses que establece el Reglamento (Real Decreto 2393/2004, de 30 de diciembre), plazo que, de acuerdo con una interpretación conforme a la ley, debe ser considerado un máximo.

    3) Los menores no deben ser repatriados a sus países de origen salvo que existan garantías de que la reintegración a su núcleo familiar de origen (o recurso de protección alternativo) asegure el mejor interés para el menor. La decisión debe tener en cuenta el propio punto de vista del menor –que tiene derecho a ser escuchado- y sólo puede llevarse a cabo después de un estudio detenido de los recursos disponibles en su país de origen.

    4) Las pruebas médicas previas de determinación de la edad sólo deberán ser realizadas en casos de duda y deberían efectuarse con el asesoramiento de expertos independientes y tecnología moderna que incluya una combinación de pruebas físicas, sociales y psicológicas.
    Siempre deberá tomarse como edad de referencia la menor que resulte de las pruebas médicas realizadas.

    5) Los menores deberían recibir asistencia jurídica independiente de la Administración, como es el turno de oficio colegial, con el fin de asegurar que los procesos administrativos o judiciales se lleven a cabo teniendo en cuenta su interés superior.

    6) Las Comunidades Autónomas deben coordinar sus modelos de atención a los menores inmigrantes no acompañados para evitar “fugas” de los menores a aquellas comunidades que garantizan mejor el proceso de tutela y residencia y que ofrecen mejores recursos socioeducativos.

    7) Asimismo, las Comunidades Autónomas y las Delegaciones del Gobierno coordinarán también su actuación en los ámbitos de sus respectivas competencias para evitar disfunciones y asegurar que la propuesta sea la más adecuada al interés del menor en cada caso. Para facilitar la coordinación interinstitucional es necesario disponer de un registro unificado de menores inmigrantes no acompañados compartido por todas las Administraciones públicas con competencias en la cuestión.

    8) En la atención a los menores extranjeros no acompañados deben diseñarse y planificarse los recursos necesarios para favorecer su desarrollo integral y facilitar su inserción en la sociedad de acogida.

    9) Todas las Administraciones públicas deben asumir sus
    responsabilidades en la atención a los menores no acompañados.

    Es importante que los gobiernos de las CCAA establezcan acuerdos con las administraciones locales de su territorio para diseñar conjuntamente los recursos y las estrategias necesarias que mejor garanticen la atención e integración de los menores no acompañados. Especialmente importante es la necesidad de superar las actitudes de rechazo social que acompañan en ocasiones a las medidas de acogida y protección de estos menores.

    10) Los centros de acogida de menores inmigrantes no acompañados deben presentar garantías de adecuación espacial, sanitaria y educativa. Las CCAA deben garantizar que los menores reciban atención a través del circuito normalizado, concentrando las actividades en centros de 24 horas que proporcionen a los menores recién llegados referentes educativos y afectivos estables.
    Octubre de 2006